La migración en Iberoamérica: Más allá del “sueño americano”

ESP / ING

Al norte de Panamá siete de cada 10 personas que dejan su país emigran a Estados Unidos, pero al sur de Panamá cinco de cada 10 emigran a otro país sudamericano.

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Estados Unidos
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Históricamente, Estados Unidos ha sido el gran imán migratorio para los iberoamericanos. En el año 2010 (según el último censo oficial), vivían en este país más de 50 millones de hispanos, que constituían el 16% de la población total. De ese total, un poco más de 20 millones habían nacido por fuera de Estados Unidos.

Siempre que se habla de migración al sur del Río Grande, el destino que se viene de inmediato a la cabeza es Estados Unidos. Y no faltan las razones. El 99% de los mexicanos que dejan su país migran a Estados Unidos, y lo mismo hace el 87% de los centroamericanos y caribeños, según datos del Banco Mundial de 1960 a 2010.

Pero no todos los iberoamericanos que salen de su país en busca de mejores oportunidades tienen su mirada puesta en Estados Unidos. Ya sea por las restricciones migratorias que impone este país, o por las oportunidades reales que ofrecen otros países, uno de cada cuatro migrantes iberoamericanos ha elegido destinos diferentes.

La elección final depende, al parecer, de la ubicación geográfica de los países donde se origina la migración. A mayor distancia, menor la fuerza del imán estadounidense.

El 34% de los sudamericanos y el 53% de los españoles y portugueses que estaban por fuera de su país en el año 2010 (último para el cual existen cruces oficiales de cifras, según el Banco Mundial) vivían en un país sudamericano.

En otras palabras, las migraciones iberoamericanas comparten un patrón geográfico: los habitantes de los países arriba de Panamá emigran en su mayoría hacia el norte, y los que viven al sur de Panamá miran más hacia el sur o se van para Europa.

Esta no ha sido, sin embargo, una constante en el tiempo. En décadas previas, Estados Unidos se había consolidado como el segundo destino migratorio de los sudamericanos. Pero las tendencias cambiaron entre 2000 y 2010. Al final de esa década España y Portugal ganaron importancia: los sudamericanos que vivían en Europa superaban en más de 31,000 a los que vivían en Estados Unidos.

Los propios países de la región siguen siendo, además, un destino importante. A pesar del creciente flujo de colombianos hacia Estados Unidos, al terminar la década del 2000 el número de colombianos en Estados Unidos apenas superaba al de colombianos en Venezuela (611 mil contra 604 mil). Y había el doble de chilenos en Argentina que en Estados Unidos.

Y a pesar de que Estados Unidos ha ganado peso como destino de españoles y portugueses en los últimos 50 años, en la década pasada Sudamérica atrajo más personas de ambos países que la Unión Americana. Entre el año 2000 y el 2010, el número de españoles y portugueses en ultramar se mantuvo casi igual, el número de residentes en Estados Unidos se redujo en 22%.

En los casos de México y Centroamérica, no existe ninguna duda: el destino preferido ha sido y sigue siendo Estados Unidos. A principios de los años 60 solo había 600 mil mexicanos en Estados Unidos. En el año 2010 la cifra se acercaba a los 12 millones.

Algo similar pasaba con los centroamericanos. Los salvadoreños habían pasado de 7 mil a un millón 116 mil, y los guatemaltecos de 6 mil a 753 mil, para solo mencionar a los dos más importantes.

Aunque en el caso de los centroamericanos la política (en particular las guerras civiles de finales del siglo XX) han desempeñado un papel muy importante, en el caso de México la mayoría de la migración tiene un carácter claramente económico.

No de otra manera se explica que sea España y no Guatemala el segundo destino de preferencia de los mexicanos, a pesar de la vecindad con este último país. El número de mexicanos en España superaba en 2010 en casi cuatro veces al de los mexicanos en Guatemala.

Centroamericanos y caribeños también han tendido a migrar hacia el norte. En los 60 tres centroamericanos y caribeños migraban a Sudamérica por cada 100 que migraban a Estados Unidos. En los 2000 la disparidad aumentó a uno por cada 100.

La segunda opción para los guatemaltecos es México. Entre 2000 y 2010 los guatemaltecos en México pasaron de 24 mil a 35 mil. En el caso de los hondureños y dominicanos es España. En los años 60 apenas 65 hondureños y 236 dominicanos vivían en ese país. En 2010 eran 27 mil y 130 mil, respectivamente.